Como sabemos, los mercados en México son una tradición y, los que tenemos en Puerto no son la excepción. El mercado Benito Juárez, podríamos decir que es el centro de Puerto Escondido, puedes encontrar muchísimas cosas de consumo, desde pescado, quesos, verduras, frutas, hasta ropa típica de la región, canastas, ollas de barro, chocolate, café, comedores y algunos lugares para comprar los recuerdos que puedes llevar a la familia.
No dejes de visitar este mercado los sábados muy temprano; es el día que vienen las personas de todas las comunidades cercanas a vender los productos de traspatio, por tanto, puedes encontrar cosas orgánicas: no producen a gran escala. Además, accederás a insumos que en las tiendas es difícil encontrar y que se han vuelto cruciales en la gastronomía oaxaqueña como los chapulines, las tostadas de moringa o de nopal, la tradicional hierba santa, especia que le da un sabor característico a la comida oaxaqueña, camarones secos, cosas que definitivamente en otros lugares estarán procesados y empacados.
¿Te imaginas un delicioso plato de mole oaxaqueño con tortillas hechas a mano? éstas, sin duda, tienen un sabor distinto al de las tortillas de máquina. Dentro del mercado encontrarás dos puestos de extremo a extremo. En el que está al final, tienen totopos para chilaquiles de masa azul. Esta semana probaré las tortillas de nopal hechas a mano, soy la más feliz de haberlas descubierto. No podemos olvidar que el maíz es la base de la alimentación de la mayor parte del país. Si nunca has probado las tortillas, esta es una gran oportunidad, y si eres un experto en ellas, prueba esta recomendación, notarás la diferencia.



Puerto es un lugar de pescadores. El pescado llega muy temprano a los pasillos centrales; pescado que recién sacaron del mar, súper fresco, no pasa por traslados, literal del mar, al mercado. Tampoco existen los rastros, así que podrás encontrar carne fresca, con diferente sabor y textura, posiblemente experimentarás sabores nuevos a lo que conoces de las ciudades.
En el pasillo de los productos de la región encontrarás justo eso, artículos que se producen aquí, como la papaya, mango, limón, miel, huevo de rancho y unos jitomates o tomates rojos distintos a los que conocemos, pero con ese sabor característico de antaño.
El otro mercado, que yo insisto que tiene la mejor vista de todo Puerto Escondido, es el mercado de Zicatela, está justo del otro lado de la pequeña ciudad. Hace algunos años, cuando llegué a vivir aquí, este mercado eran locales mal construidos sobre la carretera, no tenían orden, de pronto, wow! Verdaderamente se convirtió en un lugar donde puedes estar y contemplar el mar.
Justo se hizo un mercado de turistas, con puestos de frutas, verduras, restaurantes, mezcal, ropa típica, cafecitos, postres, panaderías. El corredor central se ha convertido en varias ocasiones en escenario de eventos culturales y gastronómicos, un lugar súper recomendable para visitar.
Con la comodidad de un auto te puedes trasladar de un mercado a otro mercado, si bien es cierto, el mercado Benito Juárez puedes estacionarte alrededor, el mercado de Zicatela tiene un estacionamiento un poco más pequeño, pero sin duda, puedes estar mucho más cómodo, hacer compras y guardar tus insumos, sin problema.

Sin duda, en México, los mercados son una tradición, forman parte de la vida social, económica y productiva de un pueblo, es ahí donde puedes conocer la cultura y su gente. Justo eso es lo que tiene el mercado de Zicatela; ahí se ha mezclado lo cosmopolita de Puerto Escondido: algunos extranjeros han puesto sus negocios como panaderías o restaurantes y se han tenido que ajustar a los usos y costumbres del lugar. Puerto es el claro ejemplo de que todos somos ciudadanos del mundo. Todos cabemos y podemos convivir. La gente local ha tenido que abrirse a la llegada de muchísimas personas de otros lugares del mundo, y todos los que venimos de fuera, adaptarnos a la forma de vida relajada de la costa.

